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lunes, 29 de febrero de 2016
miércoles, 11 de noviembre de 2015
La sal y las salinas de Andalucía, patrimonio industrial olvidado
Cuando empezamos a trabajar en torno a lo salado del
territorio, sabíamos que no sería tarea fácil recuperar del olvido uno de los
elementos singulares de la cultura andaluza, su sal y sus salinas. Sin embargo,
convencidos de su valor histórico y natural, así como de las propiedades saludables
y organolépticas de la sal de manantial, comenzamos a desarrollar un nuevo
modelo de aprovechamiento de las salinas de interior de Andalucía basado en la
gestión de dichos valores y su potencial socioeconómico.
Aprendimos de los últimos salineros de la campiña de Córdoba
recogiendo historias de vida y tiempos gloriosos del oro blanco, nos lanzamos
al reencuentro de viejas salinas de estanco y contrabando de sal, entramos en
la cocina de Apiciana para comprender el valor gastronómico de la sal, y
profundizamos en la química de lo salado como alimento y mineral.
Llenamos la Gabela de amigos del mundo de la investigación y
difusión de lo gastronómico, lo alimentario y el patrimonio, que nos acompañaron
y acompañan en la tarea. Buscamos el apoyo de las instituciones para, que desde
lo público y de acuerdo con su responsabilidad en la materia, lo salado
volviera a ocupar un espacio en los foros de promoción y difusión de la
cultura, la alimentación y el desarrollo económico.
Poco a poco conseguimos que la sal de la campiña cordobesa
hiciera del salmorejo, algo cien por cien cordobés, con un nuevo simposio de la
Cofradía del Salmorejo dedicado a la Sal de la Vida, e incluso que desde la
Federación Nacional de Cofradías Gastronómicas y Vínicas se reconociera el
valor de la artesanía de la sal con el primer premio nacional de artesanía
culinaria. Llegamos a muchos hogares de Andalucía a través de diferentes
noticias y reportajes en diferentes medios de comunicación locales, regionales
y nacionales. Paseamos el nombre de Baena, Córdoba, Utrera y Sevilla a lo largo
diferentes encuentros con las salinas de Vadofreno, Duernas y Valcargado, entre
otras.
Logramos el reconocimiento de las salinas como parte del
patrimonio alimentario de la provincia de Córdoba, así como del patrimonio
natural e industrial del municipio con la salina de Duernas, e iniciamos una
estrategia de diferenciación de la sal de manantial en el ámbito de las
indicaciones geográficas protegías y la producción ecológica.
Por todo este trabajo realizado, por las horas de campo y
sacrificio de la familia, y sobre todo por esa lagrimas saladas de viejos
salineros recordando su salina, nos escuece, como la sal en la herida, que diferentes
iniciativas de promoción del patrimonio industrial andaluz anunciadas a bombo y
platillo a lo largo de toda la geografía andaluza, vuelvan a olvidar algo tan valioso
y poco común de nuestro paisaje y patrimonio como la sal y la salinas.
Durante los meses octubre y noviembre la Consejería de
Cultura celebra Las Jornadas Europeas de Patrimonio 2015, Patrimonio Industrial
y Técnico con diferentes rutas dedicadas al aceite y las almazaras, el vino y
las bodegas, el metal y la minería, y otros tantos elementos de nuestro
patrimonio industrial. Lástima que ni las actividades programadas en la
provincia de interior en Córdoba, Jaén y Sevilla, con salinas milenarias de
interior que resisten el paso del tiempo, ni siquiera en las de provincias costeras
como Cádiz, Huelva o Almería, con grandes salinas del litoral, incluyan una
visita a estos espacios, verdaderos monumentos e hitos de nuestro patrimonio general
histórico, arqueológico, etnológico, natural y como no industrial.
Parece que no corren malos tiempos para la cultura y el
patrimonio, no así para la sal y las salinas, que vuelven otra vez al olvido y
abandono en tierra de todos y de nadie. Navegamos en aguas revueltas de la
minería, la agricultura, la alimentación, el patrimonio, el medio ambiente y la
ordenación del territorio; políticas sectoriales que convergen en algo tan
simple como una salina. Quizás por eso, entre unos y otros, la casa de la sal siga
sin barrer. Cosas que pasan.jueves, 22 de octubre de 2015
Catedrales Blancas de Sal de la Campiña
Hoy las ciudades catedralicias españolas celebran el día de
las catedrales, una celebración que rinde homenaje al templo principal y sede
del obispado correspondiente. En el mundo de la sal, tan vinculado a la
religión y nuestra cultura, las salinas de Duernas en Córdoba y Valcargado en
Utrera (Sevilla) son las explotaciones con más salero de nuestro entorno,
verdaderas catedrales blancas de sal en las que por su pasado histórico desde el
presente desarrollamos un nuevo modelo de aprovechamiento para garantizar su
futuro. El patrimonio histórico, la riqueza mineral de sus fuentes, y el
contexto natural de las salinas de Duernas y Valcargado bien merecen también
homenajes como el que hoy reciben otras catedrales.
Ambas salinas comparten historia milenaria en el ámbito de
la Bética, un rico archivo documental, así como elementos singulares que
enriquecen el patrimonio industrial, arqueológico y etnográfico de Andalucía.
El contexto geológico y natural son también elementos comunes de Duernas y
Valcargado. El concepto de humedal cultural con especies únicas compartidas de
fauna y flora adaptada a lo salado, y un entorno de lagunas saladas que aportan
una avifauna singular, hacen de estas salinas espacios naturales de carácter singular.
Valores y potencial unen a Duernas y Valcargado también bajo
un nuevo modelo de aprovechamiento y desarrollo. La explotación de diferentes
tipos y variedades de sal de calidad, el cultivo de salicornia y la gestión del
espacio como centro de ocio y conocimiento son líneas de negocio complementarias
que desde Gabela de Sal trabajamos cada día para contribuir al desarrollo local
y comarcal como fuente de empleo y riqueza desde la sal y las salinas de la
catedrales de sal de Duernas y Valcargado.
![]() |
| Salina de Duernas (Córdoba) |
![]() |
| Salina de Valcargado (Utrera, Sevilla) |
domingo, 10 de mayo de 2015
La Salina de Duernas, Patrimonio Natural de Córdoba
Córdoba es ciudad monumental repleta de historia y
naturaleza urbana. Pero más allá de la urbe, Córdoba es también monumento
histórico y natural, un tesoro por descubrir en forma de Sierra, Vega y Campiña
de la mano de la nueva Guía Córdoba Patrimonio Natural editada por la
Delegación de Medio Ambiente Urbano y la Delegación Especial de Patrimonio de
la Humanidad y Casco Histórico del Ayuntamiento de Córdoba.
Con esta nueva guía dedicada al paisaje y valores naturales
del municipio, la oferta turística de Córdoba se amplía a lugares e hitos de
especial interés de su entorno cercano. Si el hombre introduce la naturaleza en
forma de paseo, alameda, jardín, parque y ribera en la ciudad, en la sierra, la
campiña y la vega, modifica el medio original y dibuja a lo largo del tiempo un
nuevo paisaje forestal o agrario de alto valor cultural y natural.
En el medio urbano,
el río Guadalquivir constituye un
espacio singular en el que destacan los conocidos molinos y puentes, pero
también espacios verdes como los sotos de la Albolafia y Martos, así como
equipamientos de carácter ambiental y deportivo. En la ciudad histórica, jardines y patios tradicionales, son sobradamente
conocidos, aunque existen espacios menos populares de gran interés como el
jardín histórico de la Alameda del Obispo, magnífico ejemplo de la jardinería
barroca cordobesa. El desarrollo urbano de Córdoba fue consolidando el paisaje actual de la ciudad con nuevos
espacios verdes en forma de jardines y parques hasta alcanzar una dotación de
15,48 metros cuadros por habitante, valor nada despreciable que se verá
incrementado de forma significativa con los más de 1 millón de metros cuadros
de nuevos parques (Levante, Patriarca
y Canal) previstos en el planeamiento.
La vega se
presenta en forma de gran llanura de inundación en la que destacan las riberas
o sotos incluidos en un espacio de interés natural de ámbito comunitario, el tramo medio del Guadalquivir. La llanura
queda delimitada por la sierra en la margen derecha y la campiña a la
izquierda. Ambas márgenes comparten un mismo paisaje original de grandes zonas
regables que evoluciona de forma diferencial según orilla. En la margen derecha, el regadío da paso a
grandes infraestructuras y un proceso de urbanización que negando su carácter
inundable llega hasta el mismo cauce del río. La margen izquierda mantiene el carácter agrario con la presencia de
cultivos tradicionales de regadío.
No hay imagen de Córdoba la llana, sin el fondo escarpado de
Sierra Morena. La sierra es sin duda
el espacio natural más cercano para los cordobeses, punto de paseo de domingo y
perol, cargado de historia e historias de minería antigua y reciente, balcón y
mirador de la ciudad y el valle del Guadalquivir. La sierra ha sido siempre
espacio habitado lleno de recursos que aparece como paisaje agroforestal en el
torno de Trassiera, minero en Cerro Muriano, urbanizado en Las Jaras, gran valle fluvial como la de
los ríos Guadiato y Gudalmellato o pequeños cuencas de
arroyos que alimentan al Guadalquivir.
Y para terminar, la campiña,
tierra de pan, calma, historia y sal. A pesar de que representa el 70% del
territorio cordobés, la campiña se antoja en la actualidad lugar de paso,
despoblado y ajeno a la ciudad. Sin embargo, la campiña espacio tradicional
agrario repleto de grandes cortijos y caseríos fue espacio habitado y cercano
para muchos cordobeses que trabajaron la tierra hasta mediados del siglo
pasado. Caminos tradicionales nos permiten hoy recorrer este espacio a través
de la vía verde la campiña o el camino mozárabe como nuevos peregrinos
hacia Santiago que siguen las aguas del Salsum
Flumen, hoy Guadajoz, curso de
agua salada como la del arroyo del Montecillo, en el que encontramos la Salina de Duernas.
No hace mucho presentamos la Guía del Patrimonio Hidráulico
de Córdoba. Nos felicitábamos en su día por ver a las salinas de Baena en la
lista de elementos de interés. Hoy nos sentimos igualmente felices de ver la
Salina de Duernas y el Guadajoz, nuestro gran río salado, en una nueva
publicación de máximo interés.
ANDASAL (2015). La Sal y las Salinas, Patrimonio Hidráulico de Córdoba
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